En una frase
Hemos cerrado las junturas entre las funciones del expediente, para que nada se pierda entre dos buenas lógicas.
Por qué importa
Un sistema con muchas funciones ingeniosas solo vale tanto como los puntos en los que estas se encuentran. Es precisamente ahí donde surgen las lagunas peligrosas: un plazo que nadie recuerda; un documento corregido que la IA no percibe; una avalancha de avisos que ya nadie lee.
Tres junturas cerradas
- Los plazos llegan al abogado. Cuando el Co-Pilot o usted registra un plazo o un recordatorio de seguimiento en un expediente, el sistema se lo recuerda a tiempo por correo electrónico y notificación push: a usted, como abogado, con un enlace directo al expediente. Hasta ahora, los plazos registrados de este modo quedaban sin recordatorio; era la laguna más crítica, porque el incumplimiento de un plazo conlleva responsabilidad.
- Las nuevas versiones se incorporan automáticamente. Cuando sustituye o corrige un documento con una nueva versión, el Co-Pilot la trata como un escrito nuevo: actualiza el grafo de hechos, detecta correcciones e informa de sus consecuencias. Antes, solo un documento completamente nuevo activaba el análisis.
- Un documento, un briefing. Cuando un documento entrante genera varias observaciones —un cambio, una contradicción, una laguna, una implicación jurídica—, la bandeja de entrada del Co-Pilot las agrupa en un único aviso desplegable en lugar de cinco fichas independientes, con «Marcar todo como hecho» en un solo clic.
Mantener la honestidad
Sigue siendo un sistema de asistencia: recuerda, clasifica y agrupa; el control de los plazos y la valoración jurídica siguen siendo responsabilidad del abogado. Más información: Transparencia de la IA.
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