En una frase
A partir del 2 de agosto de 2026, los chatbots deben revelar que son IA, y los contenidos generados por IA, así como los deepfakes, deben etiquetarse — las obligaciones más estrictas de alto riesgo, en cambio, no llegan hasta 2027.
La fecha límite: 2 de agosto de 2026
Con el Reglamento de IA de 2026, a partir del 2 de agosto pasan a ser aplicables las obligaciones de transparencia del artículo 50 del Reglamento de IA. La idea central es fácil de recordar: quien se comunica con una IA debe saberlo. En concreto, esto significa tres cosas:
- Los chatbots y los asistentes de IA deben identificarse como IA, salvo que ya resulte evidente.
- Los textos, imágenes y contenidos de audio y vídeo generados por IA deben etiquetarse como tales de forma legible por máquina.
- Los deepfakes — es decir, contenidos artificiales de un realismo engañoso — necesitan una indicación clara de su origen artificial.
El marco sancionador es considerable: las infracciones pueden castigarse con hasta 35 millones de euros o el 7 % de la facturación anual mundial — la cuantía que resulte más elevada. Esta obligación de etiquetado no es, por tanto, un mero llamamiento sin carácter vinculante.
Lo que NO llega en agosto
Aquí es donde surge actualmente la mayor confusión. Muchos esperan que a partir de agosto se aplique «todo el Reglamento de IA». Eso no es así. Las exigentes obligaciones para los sistemas de IA de alto riesgo del anexo III — por ejemplo, en la selección de personal, la concesión de créditos o la justicia — se han aplazado al 2 de diciembre de 2027 en el marco del denominado Digital Omnibus.
La distinción debe ser clara: solo se han aplazado los requisitos de alto riesgo. Las obligaciones de transparencia y etiquetado del artículo 50 se aplican con independencia de ello a partir del 2 de agosto de 2026. Así pues, quien opere un chatbot o publique contenidos generados por IA no puede acogerse a 2027.
Qué significa esto para usted como consumidor
Para usted cambia sobre todo una cosa para bien: en el futuro sabrá con más fiabilidad cuándo habla con una máquina y cuándo un contenido ha sido generado por una IA. Eso facilita un escepticismo sano — sobre todo en temas jurídicos o financieros, en los que una respuesta de la IA es una buena orientación, pero no una información verificada.
Qué debería hacer ahora como pyme
Si opera un sitio web con un chatbot o publica textos o imágenes generados por IA, antes de agosto merece la pena una comprobación rápida:
- ¿Su chatbot se identifica claramente como IA — de forma visible y no solo en la letra pequeña?
- ¿Los contenidos generados por IA de su página son reconocibles como tales?
- ¿Hay un responsable interno que sepa qué herramientas de IA se utilizan en la empresa?
- ¿Está documentado qué proveedores y modelos emplea?
Estos cuatro puntos no constituyen un programa de cumplimiento completo, pero sí un punto de partida honesto. Los términos exactos — de «sistema de IA» a «deepfake» — los explicamos de forma continua en el glosario.
Cómo trabaja ya hoy SmartLegalPro
No esperamos a las normas de etiquetado: las incorporamos desde el principio. En todas nuestras interfaces se ve dónde trabaja una IA y dónde decide una persona. Los modelos utilizados se pueden seleccionar de forma transparente, nuestro tratamiento de datos se realiza en alojamiento dentro de la UE y no entrenamos con datos de los expedientes. Quien quiera saberlo con exactitud encontrará los detalles en nuestra página de transparencia sobre la IA y en la lista de subencargados que hacemos pública. Herramientas como el enmascaramiento de datos personales y la ocultación de información en PDF siguen el mismo principio: trazable en lugar de caja negra.
Y el límite
Por útil que sea una visión general, no sustituye al análisis de su caso concreto. Nuestra IA ofrece una primera valoración en 60 segundos sin cuenta y le ahorra el trabajo previo; ahora bien, determinar si su sitio web, su chatbot o su producto concreto cumple el Reglamento de IA corresponde a manos de un abogado. Precisamente para eso existe en nuestra plataforma la transferencia en un clic a despachos precualificados.



